Hay momentos en que la cantidad de información apabulla, no por ser buena sino por ser exasperante, sobreactuada, desinformante. Estamos acostumbrados. Como un mazaso, cayó la novedad del golpe, la colección subdural, la operación... Y las rotativas se impregnaron de lubricantes para funcionar a 1000 r/minuto. Desde los académicos diagnósticos del Nelson ("derrame cerebral, Hubris y el nuevo, Moria"), hasta las faltas de respeto consuetudinarias de Lanata ("esta mina nos quiere acostar"), el nuevo chivo expiatorio de Clarín vengándose del autor de la recuperación de las AFJP escupiéndole el negoción al grupo excecrable y el "ataque" con una tijera a la pobrecita notera de TN S.Borghi...
Y entretanto, los que tenían la suerte de poder dialogar con alguna divinidad, oraban para que la Presidenta tuviera las fuerzas para pelearle a la adversidad, otra vez. Y los que creemos que "algo" hay, pero poca es la bola que nos da... consumíamos la ansiedad como podíamos.En mi caso, recurrí al tejido... fabriqué una muñeca Hello Kitty para mi nieta y con las manos ocupadas, llegué al 1º parte médico y festejé con una birrita fría. Y reconozco, miré para arriba y dije "gracias".

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